domingo, 17 de abril de 2011

Como en los viejos tiempos

Parece que fue ayer, cuando el capitán Fernando, su hermano Pepe, Indio Díaz o Raúl Capablo, entre otros, vencían al Real Madrid de los Iturriaga, Corbalán, Romay y demás. Parece que fue ayer cuando el "huevo" vibraba con un CAI espectacular. Y tanto que parece que fue ayer, porque ayer el CAI demostró el  motivo por el que el ascensor se ha quedado ya en ACB por méritos propios, que no es otro que un juego más que aceptable y una afición espectacular.

Muchos se preguntarán porqué destaco a la afición. Pues bien, con el equipo salvado, con un fin de semana de sol radiante en el inicio de Semana Santa, un Real Madrid con alguna baja, un CAI que venía de perder sin paliativos en Bilbao, la verdad es que no eran premisas para que el público "llenara" el Príncipe Felipe. Pues sí, no al cien por cien, pero lo hizo, apoyó al equipo, y, como siempre, se notó; pero para apoyar, hace falta algo más que cinco fulanos salten a la pista en pantalón corto y camiseta de tirantes. Es necesario buen juego y obligatorio dar todo por cada balón. Y el CAI lo hizo. Y claro, la afición enloqueció. Se tuteó al Madrid, se desquició a un equipo de Final Four, en, a mi entender, el mejor partido en casa del CAI. 

Es difícil destacar a algún jugador, pero sin que sirva de precedente, porque ya sabéis que no es santo de mi devoción, Miso fue clave, así de sencillo. Soy muy crítico con Andrés Miso, es verdad, porque aún no me ha demostrado una regularidad que haga que pueda depositar mi confianza, como aficionado, para verlo jugar más de 8 minutos a buen nivel. A mis compañeros de localidad, que ya conocen mis gustos baloncesteros, les avisé en el calentamiento que Miso jugaría bien. Y acerté. Pitoniso? no. Le tocaba. Parece que los cero minutos de Bilbao y los diálogos que, por lógica, debió tener con Abós causaron efecto. Y Miso fue el Miso resolutivo, listo para desestancar ataques espesos y clave para que el CAI ganara.

Y con él, el resto. Todos, unos mejor, otros peor, pero...todos cumplieron su papel. Me decían en el descanso: "como se nota que estamos en época de renovación". Para mi no fue éso. Fueron las ganas de ganar, de agradar a la afición y de jugar bien, junto a un acierto ofensivo, sobre todo en la primera parte, lo que hizo que el CAI doblegara al Madrid. Se volvió a demostrar que si el CAI está enchufado en ataque...y sobre todo en tiros de tres...es complicado ganarle.

P.D. si alguien sabe algo de renovaciones, que me avise ;-)